Blend
La piedra fundacional.
El único blend de nuestra colección, que reúne la expresión de nuestros mejores viñedos de nuestra finca en Gualtallary.
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Harvest Report
2018 — Una expresión de plenitud
La cosecha 2018 estuvo marcada por un ciclo cálido y una maduración particularmente favorable. Las temperaturas permitieron alcanzar una excelente madurez, mientras que las condiciones sanitarias de las uvas se mantuvieron excepcionales. Las lluvias hacia el final del ciclo retrasaron levemente la vendimia, permitiendo completar la maduración con precisión.
En el Valle de Uco, y especialmente en los sectores de mayor altitud, estas condiciones dieron lugar a uvas de gran intensidad y equilibrio. Gualtallary mostró una vez más su capacidad para combinar concentración con frescura, dando vinos profundos, estructurados y de gran definición aromática.
Fue una añada que confirmó algo que cada cosecha nos enseña de nuevo: un gran viñedo no se define por un único año, sino por su capacidad de expresarse con identidad a través de años diferentes.
2019 — Un nuevo capítulo
El 2019 fue un año particularmente favorable desde el punto de vista climático. Una primavera fresca y un verano que permitió una maduración pausada dieron lugar a uvas con una relación excepcional entre azúcar, acidez y polifenoles.
En nuestros viñedos de Gualtallary, la combinación de altura, amplitud térmica y condiciones secas favoreció una excelente sanidad y una maduración precisa. Las pequeñas bayas y los rendimientos moderados contribuyeron a una notable concentración, sin perder la frescura que caracteriza a los vinos de este lugar.
Sin embargo, para Bemberg Estate Wines, la cosecha 2019 será recordada por mucho más que la calidad de sus uvas. Fue nuestra primera vendimia en nuestra propia bodega: un momento que marcó el comienzo de una nueva etapa y puso en práctica años de trabajo, planificación y dedicación.
Por primera vez, todo aquello que habíamos imaginado comenzó a suceder en un mismo lugar. Enólogos, viticultores, ingenieros, arquitectos y cada una de las personas que hicieron posible este proyecto compartimos una vendimia que convirtió un sueño en una realidad.
2020 — El valor de adaptarse
La cosecha 2020 estuvo marcada por un clima de temperaturas elevadas durante el comienzo del verano, que descendieron hacia febrero. Las precipitaciones fueron más escasas que en el 2019.
En las zonas de clima frío y mayor altitud del Valle de Uco, las condiciones permitieron obtener uvas de gran concentración, textura y acidez natural. La velocidad de maduración hizo que la vendimia se adelantara considerablemente, obligando a tomar decisiones con precisión y rapidez.
Además, fue una cosecha atravesada por circunstancias extraordinarias. La llegada de la pandemia de COVID-19 durante el período de vendimia puso a prueba nuestra capacidad de adaptación y el compromiso de todo el equipo. Trabajamos bajo nuevas condiciones, extremando los cuidados y reorganizando cada etapa para poder llevar adelante la cosecha.
Fue, en definitiva, un año que nos recordó que hacer vino también significa saber adaptarse sin perder de vista aquello que permanece: el viñedo, el tiempo y la búsqueda de expresión de un lugar.
2021 — La precisión de cada parcela
La vendimia 2021 se caracterizó por un clima fresco y húmedo, con temperaturas más bajas de lo habitual durante enero y lluvias en febrero. Estas condiciones retrasaron la maduración y permitieron trabajar con mayor precisión cada momento de cosecha.
El resultado refleja una de las convicciones que más profundamente guían nuestro trabajo: un mismo viñedo puede contener múltiples expresiones. Conocerlas, respetarlas y saber integrarlas nos permite construir vinos que expresan Gualtallary desde una mirada cada vez más precisa.
15% Cabernet Sauvignon
7% Cabernet Franc
Notas de cata
Sabrosa elegancia, rebosante de tensión y clase. Vibrante cereza madura, mora y ciruela damascena, con notas a hierbas secas, pimienta, regaliz, grafito negro, cedro y hoja de tabaco. Dejos a piedra triturada y pólvora, que moderan la seductora fragancia a violetas.
Un vino elegante, estructurado, polifacético, de viva acidez, finos y apretados taninos y potencia aterciopelada, sobre un trasfondo de grafito negro y mineral. El roble tostado, silíceo, de fino grano, está perfectamente integrado.
Madeleine Stenwreth,
Master of Wine.
Gualtallary
Valle de Uco, Mendoza
Hacia el norte de Tupungato encontramos el distrito de Gualtallary, en la provincia de Mendoza. Un lugar destinado a ser la cuna de los mejores vinos de Argentina, reconocido por entregar los mejores Malbec a nivel mundial: una zona de suelos sumamente antiguos y de alto contenido calcáreo. Este rincón, desértico y rocoso, presenta un clima templado frío y seco, cuya temperatura promedio asciende a los 18,3 °C de octubre a abril. Durante el año, las precipitaciones alcanzan un promedio de 320 mm.
Finca La Linterna
Gualtallary, Mendoza
A más de 1.200 metros de altura, en Gualtallary, Mendoza, Finca La Linterna es el centro del universo Bemberg. Aquí se encuentran la bodega, la casa de la Familia y uno de los viñedos más estudiados de Argentina. Sus suelos aluviales, pedregosos y ricos en carbonato de calcio, junto a la amplitud térmica de la montaña, dan origen a vinos de tensión, precisión y mineralidad. Un lugar concebido para observar, comprender e interpretar el paisaje en cada parcela.
Perfil del suelo
«Un sitio destinado a ser la cuna de los mejores vinos de Argentina y de los mejores ejemplares de Malbec a nivel mundial.»
Finca La Linterna se encuentra a 1.210 metros sobre el nivel del mar, sobre un abanico aluvial construido por los arroyos del río Las Tunas, a 24 km de la desembocadura del valle. Sus estratos arenosos descansan sobre un lecho de clastos redondeados con una importante presencia de carbonato de calcio. De ese conjunto —y no de una parcela sola— nace Pionero: el blend que busca la voz completa de Gualtallary.